El mito, para alcanzar el exito en la vida, nunca es personal, nadie se hace solo

Aceptamos sin dudar que para alcanzar el exito en la vida tienes que esforzarte solo y luego aparecer como que te hiciste solo, de la nada. Por ejemplo en el libro Fuera De Serie (Outliers) de Malcolm Gladwell examina las vidas de individuos sobresalientes, entre ellos magnates de los negocios, estrellas de rock, jugadores de hockey, abogados eminentes y programadores de software. Se propone destapar sus secretos y demostrar que hay algo erróneo en el valor que otorgamos al éxito.




Es muy habitual y consideramos que es así, suponer que los triunfadores deben su éxito a su tipo de personalidad, inteligencia, modo de vida o talentos especiales, que dichas cualidades personales explican cómo el individuo alcanzó la cima. En las biografías de los millonarios o estrellas de turno, el héroe nace en circunstancias modestas y, en virtud de su propio empuje y talento, se abre camino a la grandeza.

Nos encantan las historias de “hombres hechos a sí mismos”, que para alcanzar el exito en la vida se elevaron de la nada,

que nunca debieron nada a la familia ni al patrocinio. Asociamos profundamente el éxito con los esfuerzos del individuo.

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En el libro Fuera De Serie de Malcolm Gladwell se argumenta que estas explicaciones personales del éxito no funcionan. No es cierto que la gente no se eleva de la nada, que siempre esta la familia y algún patrocinio. En el mundo exterior tal vez parezca que una persona lo hizo todo por sí misma. Pero, a los ojos de los demás eso significa tener ventajas ocultas, porque toda persona que logra el exito en la vida también vive ocasiones extraordinarias y herencias culturales que le facilitan el camino.

Hay que tener en cuanta que nuestro héroe no vive solo, muchas personas la rodean, hermanos, familiares, amigos, vecinos, etc., que tienen las mismas ventajas y oportunidades extraordinarias, pero es él quien trabaja duro, es el quien se convierte en una buena semilla. Pero todo esto esta oculto para los demás, que pueden considerarse como ajenos a estas posibilidades de éxito, o fuera de su alcance.

Es cierto que para alcanzar el exito en la vida se necesita una luz propia que nace en nuestro interior, pero también marca una diferencia dónde y cuando nos criamos. La cultura a la que pertenecemos y la herencia de nuestros antepasados conforman el modelo de nuestros logros de maneras que no podemos comenzar a imaginarnos.

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Pasamos por alto el papel que desempeña la sociedad a la hora de determinar quién lo consigue y quién no. Abrazamos la idea de que el éxito es una función simple de mérito individual, como si el mundo en que crecemos y las reglas que rigen la sociedad no importasen en absoluto. Solo tienes que observar con tus propios ojos…

El roble más alto del bosque es el más alto no sólo por haber nacido de la bellota más resistente, sino también porque ningún otro árbol le bloqueó la luz del sol, porque el subsuelo que rodeaba sus raíces era profundo y rico, porque ningún conejo le mordisqueó la corteza cuando era un tallo joven ni ningún leñador lo taló antes de que madurara.

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2 para alcanzar el exito en la vida

Igual, un emprendedor exitoso es alguien que primero se convierte en una semilla robusta, pero no es suficiente, ¿sabemos bastante sobre la luz del sol que la calentó, del suelo en el que hundió sus raíces y los conejos y leñadores que tuvo la fortuna de evitar?

Analizando la vida de varias personas fuera de serie, Malcolm Gladwell  concluye que para alcanzar el exito en la vida se debe mucho a la cultura de la que procedemos, la familia en la que crecimos, la época en que nacimos y las oportunidades que hemos tenido. Ciertamente, también cuenta una persistente dedicación, pues nadie llega a ser el mejor sin dedicar miles de horas a la práctica.

Las regla de las 10.000 horas para alcanzar el exito en la vida

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Si estas iniciando tu emprendimiento o si estas en una situación que necesitas reinventar tu negocio y te encuentras con muchas dificultades para decidirte por los pasos que tienes que seguir, te va interesar esta observación sicológica a la carrera de las personas mas exitosas de nuestro mundo: cuanto mas se estudia el historial de éxito de estas personas, menos se encuentra algún indicio de talento innato, en cambio mas se encuentra persistencia en la formación disciplinada.

Un estudio de talento y trabajo para alcanzar el exito en la vida

A principios de los años noventa, el psicólogo K. Anders Ericsson realizó un estudio en la elitista Academia de Música de Berlín. Con ayuda de los profesores de la Academia, dividieron a los violinistas en tres grupos:

En el primer grupo estaban las estrellas, los estudiantes con potencial para convertirse en solistas de categoría mundial.

En el segundo, aquellos juzgados simplemente “buenos”.

En el tercero, los estudiantes que tenían pocas probabilidades de llegar a tocar profesionalmente y pretendían hacerse profesores de música en el sistema escolar público.

Todos los violinistas respondieron a la siguiente pregunta: en el curso de toda su carrera, desde que tomó por primera vez un violín, ¿cuántas horas ha practicado en total?

En los tres grupos, todo el mundo había empezado a tocar aproximadamente a la misma edad, alrededor de los cinco años. En aquella fase temprana, todos practicaban aproximadamente la misma cantidad de horas, unas dos o tres por semana.

Pero cuando los estudiantes rondaban los ocho años, comenzaban a surgir las verdaderas diferencias. Los estudiantes que terminaban como los mejores de su clase empezaban por practicar más que todos los demás: seis horas por semana a los nueve, ocho horas por semana a los doce, dieciséis a los catorce, y así sucesivamente, hasta que a los veinte practicaban bien por encima de las treinta horas semanales.

De hecho, a los veinte años, los intérpretes de élite habían acumulado diez mil horas de práctica cada uno. En contraste, los estudiantes buenos a secas habían sumado ocho mil horas; y los futuros profesores de música, poco más de cuatro mil.

A continuación Ericsson y sus colegas compararon a pianistas aficionados con pianistas profesionales. Se repitió el mismo patrón:

Los aficionados nunca practicaban más de unas tres horas por semana durante su niñez; y a los veinte años, habían sumado dos mil horas de práctica.

Los profesionales, por otra parte, habían aumentado su tiempo de práctica año tras año, hasta que a los veinte, como los violinistas, habían alcanzado las diez mil horas.

Lo más llamativo del estudio de Ericsson es que ni él ni sus colegas encontraron músicos “natos” que flotaran sin esfuerzo hasta la cima practicando una fracción del tiempo que necesitaban sus pares. Tampoco encontraron “obreros” romos a los que, trabajando más que nadie, lisa y llanamente les faltara el talento necesario para hacerse un lugar en la cumbre.

Sus investigaciones sugieren que una vez que un músico ha demostrado capacidad suficiente para ingresar en una academia superior de música, lo que distingue a un intérprete virtuoso de otro mediocre es el esfuerzo que cada uno dedica a practicar. Y eso no es todo: los que están en la misma cumbre no es que trabajen un poco o bastante más que todos los demás. Trabajan mucho, mucho más.

La idea de que para alcanzar el exito en la vida se requiere un mínimo de tiempo de practica, expresado como valor umbral, se abre paso una y otra vez en los estudios sobre la el exito, la excelencia y la maestría. De hecho, los investigadores se han decidido que el número mágico del exito en la vida son 10.000 horas de practica.

Tanto si quieres ser un experto de categoría mundial en negocios, ciencia, escritura, como si quieres ser un fabuloso patinador de hielo, jugador de baloncesto, concertista de piano, jugador de ajedrez, etc., a tus 20 años debes estar practicando unas 10.000 horas.

Desde luego que hay personas que aprovechan mejor sus sesiones practicas que otras, pero aun no se ha encontrado un caso de alguna persona de talla mundial que haya logrado alcanzar el exito en la vida en menos tiempo. Parece que el cerebro necesita todo ese tiempo para asimilar cuanto necesita conocer para alcanzar un dominio verdadero.

Algunos ejemplos que ilustra la regla de las 10.000 horas para alcanzar el exito en la vida:

Los Beatles

En 1960 tocaban en Hamburgo (Alemania), ocho horas por noche, siete noches por semana. En poco más de año y medio habían actuado 270 noches, más de 2.000 horas. Desde que fundaron la banda hasta que lograron sus mayores éxitos artísticos, Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band y The Beatles [While Album], pasaron diez años.

Mozart

Comenzó a escribir música a las seis años, ninguna se sus primeras obras sobresalen como excepcionales. Su obra maestra (el nº 9, K. 271) mas temprana lo compuso a los 21 años, cuando ya llevaba diez años componiendo conciertos. Sus mejores obras las produjo cuando llevaba mas de veinte años componiendo.

Bobby Fischer

El gran maestro del ajedrez alcanzo ese nivel elite de gran maestro en solo 9 años.

Para lograr el numero mágico de las 10.000 horas de ardua practica, en promedio tiene que pasar 10 años. Diez mil horas es el número mágico de la grandeza para alcanzar el exito en la vida.

Imagen por USFWS
Referencias:
https://realizacionpersonal.

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